26 cocinas mediterráneas con baldosas coloridas y madera clara

Colección de cocinas mediterráneas con baldosas geométricas y estampadas en verde y azul, junto a madera clara.

¿Lista para que tu cocina huela a brisa marina y a pan recién hecho, sin moverte de casa? Olvídate de las reformas interminables y las decisiones aburridas.

Vamos a sumergirnos en el corazón del Mediterráneo, donde las baldosas de colores cuentan historias y la madera clara abraza la luz. Te voy a dar las claves para que tu cocina no solo sea funcional, sino un refugio lleno de calidez, alma y mucho, mucho estilo.

Prepárate para robar ideas, mezclar texturas y crear un espacio que te haga sonreír cada mañana. ¡Es más fácil de lo que crees!

1. El azul de Capri se muda a tu cocina

Cocina mediterránea con salpicadero de azulejos azules y blancos, madera clara y lámparas de ratán.
Aquí es donde el verano decide quedarse a vivir.

Logra este aire costero combinando azulejos de inspiración portuguesa con madera de roble claro. El truco está en el contraste: el azul vibrante del azulejo resalta la calidez de la madera.

Para las lámparas, elige piezas de ratán o mimbre; su textura natural suaviza el conjunto y añade un toque bohemio-chic. ¡Son sorprendentemente ligeras y fáciles de instalar!

Mantén las estanterías abiertas y coloca vajilla blanca para que el patrón del azulejo sea el protagonista absoluto de una de las propuestas mediterráneas más auténticas.

2. Un suelo que baila al ritmo de la tierra

Comedor rústico con suelo de baldosas hexagonales de terracota, verde y crema, y mesa de madera.
Caminar descalza sobre estas baldosas es pura felicidad.

Rompe la monotonía con un suelo de baldosas hexagonales de terracota en varios tonos. Pídelas en colores tierra, verde olivo y crema, y mézclalas de forma aleatoria antes de instalarlas para un efecto de ‘patchwork’ artesanal.

Este detalle no solo aporta dinamismo, sino que disimula cualquier manchita del día a día. ¡Es un suelo con personalidad que cuenta una historia!

Una mesa de madera lavada y unas sillas de enea son el broche de oro para crear comedores rústicos con alma.

3. Sumérgete en un verde olivo profundo

Cocina moderna con salpicadero de azulejos verdes brillantes y gabinetes de madera clara.
Un chapuzón de color para empezar bien el día.

Apuesta por un verde esmeralda con azulejos tipo ‘zellige’. Su superficie irregular y brillante captura la luz de una manera única, creando un efecto acuático y súper sofisticado.

La clave es la textura: cada pieza es ligeramente diferente, lo que le da a tu pared un movimiento sutil y un acabado artesanal que enamora.

Combínalo con madera de fresno o abedul muy clara para que el verde sea el rey indiscutible del espacio.

4. El rincón de desayuno más acogedor del mundo

Rincón de desayuno con banco en L, cojines azules y azulejos estampados de estilo mediterráneo.
Aquí el café sabe mejor. Y el periódico también.

¿Tienes una esquina desaprovechada? ¡Crea un banco a medida! Es la solución perfecta para ganar asientos y almacenamiento extra (¡el interior es hueco!).

Añade un salpicadero de azulejos con patrones florales en azul y amarillo para darle un toque vintage y alegre. Estos pequeños detalles transforman un rincón funcional en el corazón de la casa.

Unos cojines de rayas marineras y una mesa redonda con pedestal completan este espacio digno de una cafetería con encanto.

5. Calidez provenzal con un toque de azul

Cocina amplia estilo provenzal con vigas de madera, azulejos azules y amarillos, y suelo de terracota.
Una cocina que te abraza nada más entrar.

Si buscas un estilo atemporal, combina armarios de madera en un tono miel con un salpicadero de azulejos de motivos geométricos en azul y amarillo.

El secreto de este look es la continuidad: lleva el mismo azulejo por toda la zona de trabajo para unificar el diseño y crear un impacto visual fuerte y coherente.

Las vigas de madera en el techo y un suelo de terracota son los aliados perfectos para potenciar esa sensación de casa de campo mediterránea.

6. Geometría y luz para pasillos con vida

Cocina de pasillo con suelo de baldosas geométricas y armarios de madera clara que dan a un jardín.
Este suelo sí que sabe cómo marcar el camino.

En cocinas estrechas, el suelo es tu mejor arma secreta. Elige un patrón geométrico en tonos grises y blancos para crear una sensación de profundidad y movimiento.

Combina este suelo protagonista con armarios de madera muy clara y líneas simples para no sobrecargar el espacio. Las puertas de cristal hacia el jardín inundan el ambiente de luz y lo conectan con el exterior.

Es un truco infalible para convertir un pasillo estrecho en una zona con estilo.

7. El efecto sirena llega a tu isla de cocina

Isla de cocina revestida con azulejos aguamarina en forma de escama y taburete de madera.
Desayunar aquí es como estar de vacaciones.

Dale a tu isla de cocina un protagonismo absoluto revistiéndola con azulejos en forma de escama. En un tono aguamarina, crean un efecto de movimiento y frescura que evoca el mar.

Para que funcione, mantén el resto de elementos en tonos neutros: armarios blancos, encimera de madera y suelo de travertino. Así, la isla se convierte en una auténtica joya decorativa.

Una lámpara colgante de estilo industrial pone el contrapunto moderno y equilibra el conjunto.

8. Terracota, negro y una dosis de modernidad

Cocina y comedor modernos con paredes de baldosas de terracota, muebles de madera y detalles negros.
La calidez de siempre con el estilo de ahora.

¿Quién dijo que la terracota es solo para estilos rústicos? Llévala a un nuevo nivel combinándola con una encimera y sillas de color negro mate.

El contraste es dramático, elegante y muy contemporáneo. La clave es usar baldosas cuadradas de terracota tanto en la pared como en el salpicadero para un look envolvente.

Una lámpara de globo de cristal ahumado es el toque final para un espacio con un carácter perfecto para espacios con alma urbana.

9. Un mosaico de historias en tu pared

Cocina bohemia con pared de azulejos hidráulicos, estantes de madera y frigorífico retro color menta.
Cada azulejo, un recuerdo. Cada plato, una fiesta.

Crea una pared de acento con un patchwork de azulejos hidráulicos. Mezcla diferentes patrones y colores (azules, ocres, verdes) para un resultado vibrante y lleno de personalidad.

El truco para que no resulte caótico es combinarlo con madera reciclada de tono uniforme y estantes sencillos.

Añade un frigorífico de estilo retro en un color menta para un toque divertido y nostálgico. ¡Y no te olvides de las plantas colgantes para un extra de frescura!

10. Minimalismo monacal con un giro mediterráneo

Cocina minimalista en un espacio abovedado con suelo de baldosas azules y armarios de madera.
El lugar perfecto para cocinar en paz y armonía.

La sencillez también puede ser espectacular. En un espacio con arcos y bóvedas, menos es más. Opta por paredes blancas impolutas y armarios de madera clara sin tiradores.

El toque de color lo pone el suelo: unas baldosas hidráulicas en un patrón geométrico de azul desgastado aportan el punto justo de interés sin romper la calma del conjunto.

Coloca solo unas pocas piezas de cerámica artesanal en una balda flotante. Es la máxima expresión del lujo silencioso.

11. Viste tu isla con un traje de gala

Isla de cocina con laterales revestidos de azulejos de colores y encimera y marco de madera.
Esta isla no pasa desapercibida. ¡Y nos encanta!

Transforma una isla de cocina funcional en la pieza central de tu hogar revistiendo sus laterales con un mosaico de azulejos pintados a mano.

Enmarca el diseño con listones de madera anchos en la base y la parte superior para un acabado pulcro y elegante. Este detalle le da a la isla una presencia escultural.

Un suelo de pizarra negra crea un contraste sofisticado que hace que los colores del mosaico (amarillos, azules y verdes) brillen con más intensidad.

12. El corazón de la Toscana en tu hogar

Cocina rústica toscana con horno de leña de ladrillo, azulejos amarillos y vigas de madera.
Aquí huele a pizza, a pan y a felicidad.

Construye el sueño de cualquier amante de la cocina con un horno de leña integrado. Reviste la estructura y la campana con estuco en tonos crema y decóralo con una cenefa de azulejos pintados a mano.

Deja un hueco en la base para almacenar la leña; es un detalle práctico que añade un encanto rústico insuperable.

Vigas de madera en el techo, un fregadero de granja y una mesa de madera robusta completan estas cocinas rústicas italianas que invitan a largas sobremesas.

13. Un toque gráfico para la cocina moderna

Cocina moderna con salpicadero de azulejos hexagonales blancos y verdes y muebles de madera clara.
Geometría divertida para paladares modernos.

Dale un giro contemporáneo al estilo mediterráneo con un salpicadero de azulejos hexagonales alargados en dos tonos: blanco y verde menta.

Crea un patrón geométrico asimétrico para un efecto dinámico y muy actual. Es una forma sutil de añadir color sin renunciar a una estética minimalista.

Combínalo con armarios grises sin tiradores y una mesa de comedor de madera clara con sillas de diseño nórdico. ¡La fusión perfecta!

14. Una pared que es una obra de arte

Pared de cocina cubierta con un mural de mosaico que representa una playa, con mesa de comedor.
Comer con estas vistas todos los días, ¿se puede pedir más?

¿Por qué colgar un cuadro cuando toda tu pared puede serlo? Apuesta por un mural de mosaico tipo ‘trencadís’ que represente un paisaje marino.

Esta técnica, que consiste en unir pequeños fragmentos de cerámica, crea una textura y una profundidad visual espectaculares. Elige una paleta de colores suaves (arena, azul cielo, blanco) para un resultado luminoso y relajante.

Unas lámparas colgantes de cristal transparente permiten que el mural sea el único y absoluto protagonista.

15. El encanto de una despensa a cuadros

Despensa con suelo de damero azul y crema, estanterías de madera y vajilla de colores.
Un suelo que te invita a bailar un twist.

Apuesta por un suelo de damero en tonos crema y azul pastel para darle a tu despensa o cocina un aire retro y acogedor. Es un clásico que nunca falla y que aporta un toque de alegría instantáneo.

Combínalo con estanterías abiertas de madera para tener todo a la vista y a mano. Organiza la vajilla por colores para un efecto visual aún más potente.

Inspírate en estas ideas para decorar cocinas con estanterías abiertas y una tostadora amarilla para el toque final de color.

16. Pinceladas de azul en un lienzo blanco

Cocina con armarios grises, encimera de madera y salpicadero de azulejos blancos con detalles azules.
La dosis justa de color para alegrar la mañana.

Si te gusta la idea del color pero no quieres sobrecargar, prueba con azulejos blancos con sutiles pinceladas o bordes en azul cobalto.

El efecto es artesanal, delicado y muy luminoso. Crea un patrón irregular al colocarlos para potenciar esa sensación de ‘hecho a mano’.

Unos tiradores de concha en cobre y unas macetas de terracota con plantas aromáticas son los complementos perfectos para este look fresco y natural.

17. Verde botella y mármol: la pareja perfecta

Cocina de lujo con pared de azulejos verde oscuro, isla de mármol y gabinetes de madera.
Elegancia que se sirve fría, como un buen cóctel.

Crea un ambiente lujoso y envolvente con una pared de azulejos cuadrados en un verde botella profundo y brillante. La iluminación bajo los armarios superiores es clave para hacer que el color vibre.

Combina esta intensidad con una isla de cocina con cascada de mármol blanco con vetas grises. El contraste entre el color saturado y la piedra natural es pura sofisticación.

Unos taburetes de cuero marrón y grifería dorada añaden el toque final de calidez y elegancia.

18. Sol de mediodía en tu zona de cocción

Zona de cocción con salpicadero de azulejos amarillos con soles y ollas de cobre colgando.
Aquí siempre brilla el sol, incluso en días nublados.

Convierte la zona de los fogones en el punto focal de la cocina con un panel de azulejos amarillos con motivos de soles o flores.

Este estallido de color y alegría contrasta maravillosamente con armarios en tonos crema y una campana de obra. Es como tener un rayo de sol permanente en tu cocina.

Un soporte de hierro forjado para colgar ollas de cobre no solo es práctico, sino que refuerza el aire rústico y tradicional.

19. Una despensa que se revela con estilo

Cocina con suelo de madera que da a una despensa con suelo de mosaico hidráulico de colores.
La despensa sale del armario, ¡y lo hace a lo grande!

Añade un elemento sorpresa conectando tu cocina con la despensa a través de una pared de cristal y una puerta corredera. Es una forma genial de dar sensación de amplitud y mostrar un interior con estilo.

La clave es que el suelo de la despensa sea una explosión de color: elige un patrón de mosaico hidráulico complejo y vibrante que se vea desde la cocina.

Mantén el suelo de la cocina en madera clara y los armarios sencillos para que la despensa se robe todo el show.

20. Lámparas marroquíes para cenas de cuento

Comedor con pared de azulejos, mesa de madera y grandes lámparas marroquíes de metal calado.
Cenas bajo un cielo de estrellas… o casi.

Eleva tu comedor a otra categoría con unas espectaculares lámparas de metal calado de inspiración marroquí. Al encenderse, proyectan patrones de luz mágicos en las paredes y el techo.

Para que brillen con luz propia, combina una pared entera de azulejos de patrón suave en tonos arena y azul con una mesa de comedor de líneas muy simples y sillas de ratán.

Abre grandes ventanales al jardín para que la luz natural y la artificial dialoguen creando atmósferas únicas.

21. Un toque bohemio para tu barra de desayunos

Isla de cocina revestida con azulejos de patrón bohemio en tonos pastel y taburetes altos.
El rincón perfecto para el primer café del día.

Dale una nueva vida a tu isla de cocina revistiendo la parte frontal con azulejos de estilo hidráulico en tonos pastel y rojizos.

Es una forma sencilla y económica de añadir un patrón interesante y un toque bohemio sin necesidad de reformar toda la cocina. Puedes hacerlo tú misma en un fin de semana.

Unos taburetes sencillos con asiento de madera y estructura metálica blanca son el complemento ideal para no restarle protagonismo al diseño.

22. Un estampado vegetal que sube de nivel

Espacio de dos niveles con suelo de baldosas con patrón vegetal verde y barandilla de madera.
Un suelo que florece y conecta espacios.

¿Por qué limitar los azulejos a la cocina? En un diseño de doble altura, utiliza un suelo de baldosas con un patrón vegetal en verde salvia para unificar visualmente los dos niveles.

Este recurso crea una continuidad sorprendente y convierte el suelo en una alfombra cerámica que aporta frescura y originalidad.

Combínalo con barandillas y muebles de madera clara para mantener una paleta de colores natural y armoniosa.

23. Mosaico turquesa para un bar cinco estrellas

Mueble bar de madera con fondo de mosaico de teselas turquesa y espacio para vinos y copas.
Tu rincón para sentirte como en un resort de lujo.

Define una zona de bar o aparador revistiendo la pared del fondo con un mosaico de teselas en tonos turquesa y verde agua. El formato mini y el acabado brillante aportan una textura lujosa y refrescante.

Diseña un mueble de madera de roble a medida con huecos específicos para botellas, copas y almacenamiento. La combinación de la madera natural con el brillo del mosaico es infalible.

Este tipo de rincón es ideal para quienes buscan formas de decorar un rincón con propósito y mucho estilo.

24. Calma y minimalismo en tonos terracota

Cocina minimalista con salpicadero de baldosas rectangulares de color arcilla y armarios de madera clara.
Menos es más, y en este caso, es mucho más cálido.

Explora el lado más sereno de la paleta mediterránea con un salpicadero de baldosas rectangulares en un tono arcilla rosado mate.

La clave de este look minimalista es la uniformidad: utiliza el mismo color en la pared superior para crear un bloque de color monocromático, cálido y envolvente.

Una tira de luz LED oculta bajo la pared y unos armarios en madera de abedul sin tiradores completan un diseño depurado que invita a la calma.

25. Verde salvia para una elegancia campestre

Cocina de estilo campestre con armarios de color verde salvia, mesa de madera y suelo de terracota.
La elegancia del campo, servida en tu mesa.

Consigue un look ‘country chic’ pintando los armarios en un suave verde salvia. Es un color que aporta frescura y serenidad, y que combina a la perfección con la madera natural.

Para el salpicadero, elige azulejos cuadrados de cerámica artesanal en un tono hueso o blanco roto. Su textura irregular añade el toque rústico perfecto.

Una mesa de comedor de madera robusta y sillas de enea son el complemento ideal para un espacio familiar y acogedor.

26. Un toque industrial con alma de loft

Cocina de estilo industrial con pared de ladrillo, azulejos geométricos y muebles de madera contrachapada.
Cuando el Mediterráneo se encuentra con Brooklyn.

Fusiona el estilo mediterráneo con el industrial para un resultado único. Combina una pared de ladrillo visto con un salpicadero de azulejos geométricos en blanco, gris y negro.

El contraste entre la calidez del ladrillo y la frialdad del patrón gráfico es visualmente muy potente y moderno.

Utiliza madera contrachapada para los armarios y una isla con ruedas para un look funcional y versátil, perfecto para espacios dinámicos.

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