¡Hola, creadora! ¿Lista para darle un giro épico a tu sala? Olvídate de las renovaciones que cuestan un dineral y duran una eternidad. Hoy vamos a jugar a ser arquitectas de interiores con un proyecto que es puro glamour, historia y, lo mejor de todo, ¡totalmente DIY!
Hablamos de columnas falsas. Sí, has leído bien. Ese toque de grandeza clásica que ves en las revistas de lujo puede ser tuyo este fin de semana. No necesitas mármol de Carrara ni un equipo de construcción, solo un poco de ingenio, algunos materiales de la ferretería y ganas de crear algo espectacular.
Te voy a enseñar cómo transformar tubos de PVC, cartón o simples listones de madera en elementos arquitectónicos que dejarán a todos con la boca abierta. Prepárate para añadir drama, elegancia y un toque de Olimpo a tu hogar. ¡Vamos a construir algo increíble!
1. El truco del blanco total para un look de revista

¿Quieres que tu sala respire lujo silencioso? El secreto es la cohesión. Crea tu columna con un tubo de PVC de buen diámetro, una base y un capitel de poliuretano (ligeros y fáciles de pegar).
El paso mágico: píntalo todo —columna, paredes y molduras— del mismo tono de blanco roto o beige muy pálido. Esto crea una sensación de arquitectura integrada, como si siempre hubiera estado ahí.
Añade un toque de calidez con una lámpara de arco dorada y textiles en crudo. ¡El resultado es pura elegancia escandinava con un guiño clásico!
2. Columnas dramáticas para tu cueva moderna

Aquí la clave es el contraste y la audacia. Para lograr este efecto monolítico, construye tus columnas y píntalas del mismo gris carbón o negro mate que las paredes.
El material ideal: tubos de encofrado de cartón. Son económicos y vienen en varios tamaños. Para las estrías verticales (las acanaladuras), pega listones finos de madera o PVC antes de pintar.
Combina con sofás blancos de líneas puras y una silla de diseño icónica, como una Barcelona. La luz es tu mejor aliada: un foco dirigido creará sombras que esculpen el espacio y le dan un aire de galería de arte.
3. Pilastras de quita y pon: elegancia en la pared

¿No tienes espacio para una columna completa? ¡Crea pilastras! Son como medias columnas adosadas a la pared y el efecto es igual de impactante.
Compra listones de madera o molduras de poliestireno en tu tienda de bricolaje. Dibuja paneles en la pared y enmárcalos con las molduras, creando la ilusión de profundidad.
Añade un capitel y una base decorativos en la parte superior e inferior de tus “columnas” de pared. Pinta las pilastras de un blanco brillante para que resalten sobre un fondo oscuro, como un azul noche o un verde botella. ¡Un truco de experto para añadir carácter instantáneo!
4. Espíritu bohemio con un toque de la Acrópolis

Lleva el estilo clásico a un terreno más relajado y terrenal. Consigue ese acabado texturizado y artesanal cubriendo tus columnas de PVC o cartón con una capa de masilla para juntas o yeso.
No busques la perfección. Aplícala con una espátula dejando marcas e irregularidades. Una vez seco, dale una aguada con pintura color terracota o arena para un aspecto envejecido por el sol.
Completa el look con elementos boho: tapices de macramé, plantas frondosas y muchos cojines con patrones étnicos. ¡Tu sala parecerá un hallazgo en una isla griega!
5. Lujo parisino: más es más (y es fabuloso)

Para recrear este ambiente palaciego, el secreto está en los detalles ornamentados. No necesitas ser un escultor; existen capiteles corintios y bases de poliuretano o yeso listos para instalar.
Crea tus columnas y pega estas piezas en los extremos. La clave para que parezca auténtico es integrar las columnas con molduras en el techo y las paredes, creando una transición fluida.
Pinta todo en un tono marfil o gris perla para unificar el espacio y dejar que los muebles y la lámpara de araña de cristal sean los protagonistas. Una visita a las salas de estilo parisino te dará toda la inspiración que necesitas.
6. Un portal al Mediterráneo en tu propia sala

¿Sueñas con una escapada a Santorini? Trae esa brisa a casa enmarcando una puerta o un gran ventanal con dos columnas de acabado rústico.
Para ese look encalado y texturizado, aplica una capa de yeso o estuco sobre una estructura de madera o un tubo de cartón. No alises demasiado la superficie; las pequeñas imperfecciones son las que le dan encanto.
Mantén la paleta de colores simple: mucho blanco, madera natural y toques de azul en los cojines. El objetivo es crear un espacio que se sienta luminoso, fresco y atemporal, como una auténtica villa mediterránea.
7. El pedestal moderno: columnas para tu arte

Una vuelta de tuerca al concepto clásico. En lugar de columnas del suelo al techo, crea pedestales para exhibir tus esculturas, plantas o piezas de arte favoritas.
Es un proyecto DIY súper sencillo: construye cajas rectangulares con tableros de MDF. Para un acabado de hormigón industrial, cúbrelas con una fina capa de microcemento o usa pintura con efecto cemento.
Distribúyelos por la sala a diferentes alturas para crear un ritmo visual. Es una forma dinámica y sofisticada de personalizar tu espacio y darle un aire de galería de arte contemporáneo.
8. Columnas cuadradas para un orden contemporáneo

Si el estilo dórico te parece demasiado, prueba con una versión cuadrada. Estas columnas aportan estructura y definición a un espacio abierto sin sentirse recargadas.
Construye marcos con listones de madera y fórralos con paneles de yeso (drywall) o MDF. Lija bien las juntas para que queden invisibles y pinta las columnas del mismo color que las paredes para un look integrado.
Este tipo de columna funciona de maravilla en espacios de transición, como entre la sala y el comedor, creando una separación sutil pero efectiva. Aportan una sensación de solidez y calma.
9. Encanto rústico con sabor a la Toscana

Para un ambiente cálido y con historia, busca una textura que parezca piedra antigua. ¡Puedes lograrlo con espuma de poliestireno!
Usa un bloque grande de espuma (la de alta densidad es mejor) y dale forma con un cúter caliente o una lija gruesa. Crea irregularidades y grietas para un aspecto más realista.
Luego, cúbrelo con varias capas de mortero o yeso texturizado y píntalo con diferentes tonos de beige, ocre y siena para simular la pátina del tiempo. Ideal para flanquear una chimenea y transportarte a una villa en la Toscana.
10. Glamour de Hollywood en negro y dorado

Nada dice “drama” como el negro lacado. Consigue dos columnas de madera prefabricadas (o hazlas tú con tubos de PVC) y prepárate para el toque final que lo cambia todo.
El secreto para un acabado espejo es la preparación: lija hasta que la superficie esté perfectamente lisa, aplica varias capas de imprimación y luego, varias capas finas de pintura en spray de esmalte negro brillante. ¡Paciencia es la clave!
Combínalas con un espejo dorado rococó, un sofá de terciopelo rosa y una alfombra mullida para un look opulento y lleno de personalidad. Un toque de glamour dorado que nunca falla.
11. El sueño etéreo: un templo de luz y aire

Crea un santuario de calma con un diseño completamente monocromático. El truco es usar el mismo blanco puro para las paredes, el techo, las cortinas y, por supuesto, tus columnas DIY.
Utiliza tubos de cartón para las columnas, y no te olvides de los capiteles y bases para darles esa forma clásica. Al pintarlo todo del mismo color, las columnas se funden con la arquitectura, añadiendo textura y altura sin romper la armonía visual.
Este enfoque minimalista convierte tu sala en un espacio sereno y luminoso. Jugar con un único color en diferentes texturas es el secreto de las salas monocromáticas que enamoran.
12. Tu biblioteca personal con aire de club inglés

Integra la grandeza clásica en tus estanterías. Puedes usar pilastras o medias columnas para flanquear una chimenea o para separar módulos de librerías, dándoles un aspecto de mueble a medida.
Este es el hack definitivo: compra pilastras de madera o poliuretano y fíjalas a los laterales de tus estanterías (¡funciona genial con las BILLY de IKEA!). Pinta todo del mismo color oscuro, como un marrón chocolate o un verde caza.
Añade un busto clásico sobre la chimenea y sillones de cuero tipo Chesterfield para completar este rincón de inspiración intelectual y acogedor.
13. Brisa marina enmarcada en blanco puro

Si tienes la suerte de tener una vista espectacular, ¡enmárcala! Dos columnas sencillas y esbeltas a cada lado de un gran ventanal o puerta vidriada dirigen la mirada hacia el exterior.
Para este look, la simplicidad es la reina. Usa columnas redondas y lisas (los tubos de encofrado son perfectos) sin demasiada ornamentación. Unas bases y capiteles sencillos serán suficientes.
Píntalas de un blanco brillante que refleje la luz natural y combine con la carpintería. El resultado es un ambiente costero, fresco y relajado que invita a la calma.
14. El arte de la ilusión: columnas sin ocupar espacio

¿Poco espacio? ¡No hay problema! Crea la ilusión de columnas usando molduras decorativas directamente sobre la pared. Es el truco de interiorista que estabas esperando.
Diseña paneles verticales largos y estrechos con listones finos de madera o poliestireno. Coloca uno a cada lado de un sofá o consola para crear un punto focal.
Pinta los paneles y la pared del mismo color (un gris topo o un beige suave funciona de maravilla) para un efecto sutil y sofisticado. Añade apliques de pared circulares dentro de los paneles para un toque extra de diseño.
15. Explosión de color: cuando la columna es la estrella

Olvida la discreción. A veces, una columna no está para sostener el techo, sino para sostener todas las miradas. ¡Atrévete con el color!
Elige un color vibrante que te haga feliz: un amarillo mostaza, un fucsia intenso o un verde esmeralda. Compra capiteles corintios bien ornamentados para darles aún más protagonismo.
Pinta tus columnas DIY con un acabado satinado para que el color brille. Estas columnas se convierten en esculturas pop que llenan de energía y alegría cualquier rincón, especialmente si las combinas con paredes de otro tono audaz.
16. Delimitando tu oasis de confort y conversación

Usa las columnas para crear un espacio dentro de otro espacio. Cuatro columnas pueden definir una “habitación” sin paredes, perfecta para una zona de sofás o un rincón de lectura.
Construye tus columnas y únelas en la parte superior con vigas falsas (pueden ser de madera ligera o poliestireno imitación madera) para crear una especie de pérgola interior.
Este truco define visualmente el área, haciéndola más acogedora e íntima. Es una solución genial para lofts o salones de planta abierta.
17. El poder de la simetría: equilibrio clásico

La esencia del estilo greco-romano es el orden y la simetría. Puedes lograr ese efecto sin columnas exentas, usando pilastras para flanquear un elemento central como una chimenea.
Construye dos pilastras sencillas con MDF a cada lado del hogar. Añade molduras en la parte superior que se conecten con la repisa de la chimenea para un look cohesivo y arquitectónico.
Pinta todo el conjunto (chimenea y pilastras) del mismo color neutro y coloca dos sofás idénticos enfrentados. El resultado es un espacio equilibrado, sereno y elegantemente atemporal.







