¿Lista para darle a tu recibidor el protagónico que se merece? Olvídate de las entradas sosas y sin alma. Vamos a hablar de una combinación que es pura magia: verde olivo y dorado. Es sofisticada, atemporal y tiene ese ‘no sé qué’ que hace que un espacio pase de correcto a absolutamente espectacular.
Piensa en el verde olivo como ese amigo elegante y sereno que te aporta calma. Es un color que viene de la naturaleza, así que es increíblemente versátil y acogedor. Y el dorado… ah, el dorado es la chispa, el guiño de glamour, la joya que ilumina todo a su alrededor.
Juntos, crean un equilibrio perfecto entre lo orgánico y lo lujoso. Te voy a mostrar 34 formas de combinar estos dos tonos para que tu recibidor no solo dé la bienvenida, sino que cuente una historia desde el primer paso. ¡Prepárate para enamorarte de tu entrada!
1. El Drama Justo y Necesario

Para un recibidor que impacte, la simetría es tu mejor aliada. Coloca una consola elegante como eje central y flanquéala con dos lámparas idénticas.
Elige un espejo sol dorado de gran tamaño; no solo decora, sino que multiplica la luz del espectacular candelabro de cristal.
El suelo de damero en blanco y negro es un clásico infalible que aporta un toque gráfico y atemporal.
Las paredes, pintadas en un profundo verde olivo, crean una atmósfera envolvente y lujosa que arropa todo el conjunto.
2. Menos Es Más (y Más Chic)

Si buscas serenidad, apuesta por el minimalismo. Unas paredes en un verde olivo suave y terroso son el lienzo perfecto.
Instala un par de estanterías flotantes de madera para colocar objetos decorativos selectos. La clave es no saturar.
Un espejo de cuerpo entero con marco fino y apoyado en la pared añade profundidad y es perfecto para un último vistazo antes de salir.
La lámpara colgante, con su estructura dorada y globos de cristal, es la única joya del espacio, y es más que suficiente para deslumbrar.
3. Espíritu Libre Desde la Puerta

Crea una bienvenida cálida y relajada con una base de paredes blancas que potencie la luz natural.
El verde olivo entra en escena a través de cojines mullidos sobre un banco de madera de aspecto rústico y vivido.
Los toques dorados aparecen sutilmente en el marco de un espejo redondo y en los herrajes de la puerta, aportando un brillo discreto.
Una alfombra de estilo persa en tonos tierra y verdes, junto con varias plantas de interior, infunde vida y personalidad a este recibidor bohemio.
4. El Toque Mid-Century que Enamora

Una pared de acento en un verde olivo profundo y saturado es el telón de fondo ideal para destacar muebles de maderas nobles como la teca o el nogal.
Un aparador de líneas limpias y patas cónicas es la pieza clave del estilo Mid-Century Modern.
La iluminación es fundamental: una lámpara de techo tipo Sputnik en latón y un par de lámparas de sobremesa con bases de cerámica y detalles dorados completan el look.
Añade un panel de listones de madera en una pared contigua para aportar textura y calidez, un detalle que grita «diseño».
5. Clásico Atemporal con un Giro

Consigue un look sofisticado combinando paredes verde olivo en la parte superior con un arrimadero de paneles blancos en la inferior.
El contraste es elegante y luminoso, y sirve de marco perfecto para una consola de madera oscura de estilo clásico.
El oro es el protagonista en los accesorios: un gran espejo de marco ornamentado y una lámpara de mesa con base de latón.
Un pequeño candelabro de cristal añade un toque de glamour sin recargar el ambiente.
6. Nórdico, Fresco y Funcional

Para un toque de color sutil, pinta la puerta de entrada en un verde olivo claro, casi salvia, y mantén el resto de las paredes en un blanco puro.
La funcionalidad es clave en el estilo escandinavo: un banco de madera clara es perfecto para sentarse y como superficie de apoyo.
Crea una pequeña galería de arte con láminas abstractas enmarcadas en finos marcos dorados.
La iluminación, una simple bombilla Edison con un casquillo dorado y cable textil, es el detalle final que aúna simplicidad y diseño.
7. Ladrillo Visto y Destellos Dorados

¿Tienes una pared de ladrillo visto? ¡Dale una nueva vida pintándola de verde olivo oscuro! La textura del ladrillo le dará una profundidad y un carácter únicos.
Combínala con una consola de estilo industrial que mezcle madera reciclada y estructura de metal negro.
El truco para elevar el look es crear una composición asimétrica con espejos redondos de diferentes tamaños y marcos dorados. Reflejan la luz y rompen la dureza del ladrillo.
8. Farmhouse con un Toque Sofisticado

La base perfecta para un look farmhouse moderno son las paredes de lamas de madera blancas, conocidas como ‘shiplap’.
Pinta la puerta de entrada en un tono medio de verde olivo para que se convierta en el punto focal acogedor del espacio.
Introduce el dorado a través de una lámpara de techo geométrica y el marco de un gran espejo rectangular.
Añade calidez con una consola de madera de pino y cestas de fibra natural para el almacenaje.
9. El Pasillo que se Viste de Gala

Transforma un pasillo largo y estrecho en un espacio dramático y elegante pintando las paredes en un verde olivo muy oscuro.
Instala apliques dorados a lo largo del pasillo para crear un ritmo luminoso y una atmósfera íntima.
Cuelga cuadros abstractos con detalles en pan de oro para captar la atención y guiar la vista.
Una alfombra pasillera con un patrón geométrico en tonos oscuros y dorados unificará el espacio y lo hará sentir más acogedor.
10. Brillo y Glamour en Verde y Oro

Atrévete con un acabado de pintura ultra brillante (high-gloss) en verde olivo. El efecto lacado refleja la luz y crea una sensación de lujo inmediato.
Un banco tapizado en terciopelo capitoné del mismo tono añade textura y confort.
La consola, con su estructura dorada y sobre de cristal, aporta ligereza visual y un toque de glamour.
Un gran jarrón dorado con hierba de la pampa y un candelabro de cristal son los accesorios perfectos para este look audaz y sofisticado.
11. La Belleza de lo Imperfecto

Logra una textura orgánica y serena con paredes de microcemento o estuco en un tono verde olivo apagado.
Una simple balda de madera maciza, con sus vetas y nudos a la vista, es todo el mobiliario que necesitas.
Decora con pocas piezas pero bien elegidas: cerámica artesanal, un cuenco de latón y un espejo de forma orgánica con un fino marco dorado.
Es la pura esencia del estilo wabi-sabi: encontrar la belleza en la simplicidad y la imperfección.
12. Un Viaje a los Felices Años 20

El papel pintado es el protagonista indiscutible para un look Art Decó. Elige un diseño con motivos geométricos, como abanicos o arcos, en verde oscuro y dorado.
Para no restarle importancia a la pared, opta por una consola blanca de líneas rectas y minimalistas.
La simetría es clave: coloca dos lámparas de mesa idénticas con bases cilíndricas doradas a cada lado de la consola.
13. Brisa Marina en Tono Olivo

Un verde olivo muy claro, casi un verde salvia, en las paredes crea una atmósfera luminosa y relajada, perfecta para un estilo costero renovado.
Combínalo con muebles de maderas claras o con acabados lavados en blanco.
El toque dorado más especial lo aporta una lámpara colgante de discos de capiz, que crea reflejos irisados y un sonido suave con la brisa.
Completa el look con una alfombra redonda de yute y elementos decorativos como corales o estrellas de mar.
14. Tu Propia Galería de Arte Personal

Una pared pintada en un verde olivo medio es el fondo perfecto para que una colección de cuadros destaque sin resultar abrumadora.
Crea una gallery wall ecléctica mezclando marcos dorados de diferentes estilos, tamaños y acabados: desde los más ornamentados hasta los más sencillos.
Juega con el contenido: retratos antiguos, paisajes, grabados botánicos, arte abstracto… ¡la mezcla es la clave del éxito!
Un baúl de madera antiguo funciona a la vez como asiento y como espacio de almacenaje, añadiendo un toque vintage y funcional.
15. El Encanto de la Campiña Inglesa

Viste tus paredes con un papel pintado de estampado botánico, como un delicado patrón de hojas de sauce en verde y crema, para un ambiente acogedor y natural.
Un espejo ovalado con un marco dorado labrado con lazos o motivos florales es un detalle clásico que nunca falla.
Elige una consola de madera de caoba o nogal y una lámpara de latón envejecido con pantalla plisada para completar el look.
Es el estilo perfecto para entradas con encanto rústico y atemporal.
16. Un Nicho de Estilo y Simplicidad

Si tienes un arco o un nicho en tu recibidor, destácalo pintando su interior en un verde olivo intenso para crear contraste y profundidad.
Coloca una pequeña mesa auxiliar dorada de diseño escultórico en el centro.
Sobre ella, un simple jarrón de cristal con flores frescas, como hortensias blancas, será suficiente decoración.
Suspende una lámpara colgante con globos de cristal ahumado justo en el centro del arco para un efecto dramático y focalizado.
17. Una Escalera al Cielo (del Estilo)

En recibidores de doble altura, las paredes verde olivo aportan calidez y evitan la sensación de vacío.
Una gran escalera curva con barandilla blanca y pasamanos de madera se convierte en la protagonista arquitectónica del espacio.
El punto de luz principal debe ser un candelabro de cristal en cascada que llene el espacio vertical y aporte un lujo deslumbrante.
Complementa la iluminación con apliques dorados a lo largo de la subida de la escalera.
18. El Rincón de Lectura Perfecto

Crea un rincón de lectura ultra acogedor pintando tanto las paredes como las estanterías en el mismo tono de verde olivo oscuro.
Este efecto monocromático genera una sensación de «caja» o refugio, perfecta para desconectar.
Una lámpara de pie de latón dorado con brazo articulado es ideal para dirigir la luz directamente sobre tu libro.
Añade un sillón de cuero Chester, que con el tiempo ganará una pátina preciosa, y ya tienes tu rincón perfecto.
19. Cuando el Arte Habla por Sí Solo

A veces, una sola pieza de arte puede definir todo el espacio. Elige un cuadro de gran formato que combine pinceladas de verde olivo con aplicaciones de pan de oro.
Para que el cuadro sea el centro de atención, cuélgalo sobre una pared de un tono neutro, como un gris con subtonos verdes.
La iluminación debe realzar la obra: una lámpara de techo cilíndrica dorada y dos apliques minimalistas a cada lado de la consola.
20. Un Toque Exótico y Sofisticado

Apuesta por un mueble con carácter, como un aparador de estilo Chinoiserie lacado en negro y decorado con delicados paisajes o motivos florales pintados en dorado.
Para el fondo, un papel pintado texturizado en verde olivo aportará calidez y un contraste sutil.
Un espejo de estilo barroco con un marco dorado y muy ornamentado añade una capa de opulencia.
Completa el look con un jarrón de porcelana azul y blanca, un clásico que combina a la perfección con el verde y el dorado.
21. Formas Orgánicas, Calma Natural

Busca la calma a través de formas suaves y materiales naturales. Las paredes, en un verde olivo muy claro y con acabado mate, invitan a la relajación.
Un banco de madera clara con cantos redondeados y un diseño simple es la pieza de mobiliario ideal.
El espejo, con su forma irregular y su fino marco dorado, parece una gota de agua o una piedra pulida.
Un jarrón dorado de gran tamaño y forma escultórica, con una simple rama de olivo, es el único elemento decorativo necesario para alcanzar la calma absoluta.
22. La Pared de Acento Definitiva

Crea un punto focal impactante pintando una única pared en un verde olivo intenso, dejando el resto del recibidor en blanco o un tono neutro claro.
En el centro de esa pared, coloca una escultura o un busto sobre un pedestal alto y dorado. Este gesto museístico eleva instantáneamente el nivel del espacio.
Añade un banco tapizado en un lino de color crudo para ofrecer un asiento funcional que no compita visualmente.
23. Misterio y Elegancia Gótica

Para un ambiente con un toque de misterio, reviste las paredes con paneles de madera oscura y pinta la parte superior de verde olivo profundo.
La pieza estrella es un espejo con un arco apuntado de estilo gótico y un marco dorado envejecido.
Ilumina el espacio con candelabros de latón con velas largas, que proporcionarán una luz cálida y danzante, creando una atmósfera de otro tiempo.
Es un look para los amantes del drama cinematográfico y los espacios con alma.
24. Glamour en la Jungla Urbana

¡Lleva el exterior al interior con un atrevido papel pintado! Elige un diseño con un exuberante estampado de hojas tropicales sobre un fondo oscuro.
Una consola de estructura metálica dorada y sobre de cristal transparente es la elección perfecta, ya que aporta brillo sin ocultar el espectacular papel.
Añade un toque divertido y temático con un par de lámparas de mesa cuyas bases tengan forma de piña dorada.
Es una explosión de energía tropical y sofisticación.
25. La Esencia de lo Rústico

A veces, la belleza reside en la más absoluta simplicidad. Una pared con un acabado texturizado, como un estuco o una pintura a la cal en verde olivo, crea un fondo lleno de matices.
Un simple taburete de madera tosca y envejecida se convierte en una escultura funcional.
El único punto de luz, una lámpara colgante de estilo industrial con una pantalla de cúpula en latón, es suficiente para iluminar este pequeño rincón con alma.
26. El Refugio Campestre Perfecto

Las vigas de madera expuestas en el techo aportan un carácter rústico y auténtico al instante.
Pinta las paredes en un verde olivo suave y luminoso para contrarrestar la oscuridad de la madera y aportar frescura.
Un gran espejo con un marco dorado y muy ornamentado crea un contraste fascinante entre lo rústico y lo refinado.
Como toque final, un par de lámparas de cerámica de estilo chinoiserie, con su clásico estampado azul y blanco, añaden un punto de color inesperado y chic.
27. Geometría y Color en Bloque

Esta es una idea de alto impacto y fácil de hacer: pinta la pared hasta media altura en verde olivo y deja la parte superior en blanco.
Para un acabado profesional, coloca una fina moldura o un listón adhesivo dorado justo en la línea de separación de los dos colores.
Una consola flotante blanca parece emerger de la pared, maximizando el espacio en el suelo.
Una lámpara colgante esférica, mitad blanca y mitad dorada, completa este look gráfico y contemporáneo.
28. Ligereza Visual, Estilo Sólido

Si buscas añadir textura sin recurrir a estampados, un papel pintado de rafia o ‘grasscloth’ en verde olivo es la solución perfecta.
Para recibidores estrechos, una consola flotante es una opción genial. Elige una con forma de media luna y acabado en metal dorado para un toque escultórico.
Un pequeño aplique de pared dorado, de diseño orientable, puede funcionar como luz de acento sobre la consola.
29. El Espejo que Lo Cambia Todo

Crea un espacio dramático y cohesivo pintando todo en verde olivo: paredes, molduras e incluso las puertas.
En este mar de verde, un espejo de cuerpo entero apoyado en el suelo se convierte en el protagonista absoluto.
Elige un modelo con un marco dorado muy ornamentado, de estilo barroco o rococó, para un efecto palaciego.
El espejo no solo decorará, sino que duplicará visualmente el espacio y la luz, un truco infalible.
30. La Elegancia de la Continuidad

Para un look moderno y depurado, busca la continuidad visual. Pinta las puertas del mismo tono exacto de verde olivo que las paredes para que se fundan en el entorno.
Elige herrajes dorados —manillas, pomos, bisagras— con un diseño minimalista y de líneas puras.
Un espejo redondo con un marco dorado casi invisible y una consola de estructura metálica negra y fina son los únicos elementos necesarios para completar este espacio sereno y sofisticado.
31. ¡Mira Hacia Arriba!

No subestimes el poder de la quinta pared: el techo. Para un efecto sorpresa y muy original, deja las paredes en un tono neutro y pinta el techo de verde olivo.
Este gesto decorativo crea una sensación acogedora y baja visualmente los techos muy altos, haciendo el espacio más íntimo.
Una espectacular lámpara de techo tipo ‘starburst’ en latón dorado se convertirá en el centro de todas las miradas y parecerá una estrella en un cielo nocturno.
32. Líneas Doradas, Efecto Wow

Transforma una pared lisa en una obra de arte con un sencillo truco. Instala finos perfiles metálicos dorados en vertical, espaciados uniformemente.
Estas líneas no solo añaden un toque de lujo, sino que también crean un ritmo visual y ayudan a que las paredes parezcan más altas.
Combina esta pared de acento con una consola negra de diseño minimalista para que el dorado sea el único protagonista.
33. Belleza Práctica y Organizada

Un recibidor debe ser estiloso, pero sobre todo, funcional. Un panel de lamas verticales blancas sirve de base para colocar percheros individuales dorados a la altura que necesites.
Un banco largo tapizado en terciopelo acanalado de color verde olivo ofrece un asiento cómodo y resistente para el día a día.
Es la combinación perfecta de estética escandinava y funcionalidad, ideal para familias.
34. La Luz a Través del Verde

El verde olivo no tiene por qué estar solo en las paredes. Unas cortinas de lino en este tono, ligeras y translúcidas, son una forma maravillosa de añadir color.
Filtran la luz del sol creando una atmósfera cálida y mágica, tiñendo toda la estancia con un suave resplandor verde.
Coloca junto a la ventana una delicada mesa auxiliar de estilo francés con patas cabriolé doradas para crear un rincón romántico y lleno de encanto.







