34 ideas de frascos convertidos en centros de mesa elegantes

Frascos convertidos en elegantes centros de mesa DIY. Ideas creativas con adornos de plumas, glitter y flores secas.

¡Hola! Oye, una pregunta rápida… ¿qué haces con los frascos de mermelada, aceitunas o conservas cuando se acaban? Si estás a punto de tirarlos al contenedor de reciclaje, ¡espera un segundo!

Resulta que tienes entre manos un auténtico tesoro para tus proyectos DIY. Esos simples recipientes de vidrio son el lienzo perfecto para crear centros de mesa que van desde lo rústico y acogedor hasta lo más glamuroso y chic.

Aquí te traigo un montón de ideas para que transformes esos frascos olvidados en los protagonistas de tu mesa. Coge la pistola de silicona, la pintura y las ganas de crear, ¡porque vamos a hacer magia!

1. El abrazo rústico que tus flores merecen

Frascos de vidrio decorados con tela de arpillera y cuerda de yute, llenos de flores silvestres.
Calidez campestre en un abrir y cerrar de ojos.

Consigue un look campestre en minutos con tela de arpillera y cuerda de yute. Mide la altura y el contorno del frasco, corta un rectángulo de arpillera y pégalo con una pistola de silicona caliente para un acabado limpio y sin dramas.

El truco profesional: aplica una fina línea de pegamento en los bordes cortados de la arpillera antes de pegarla. Esto evita que se deshilache y le da un aspecto súper pulcro.

Ata un lazo sencillo con cuerda de yute para rematar el diseño. ¡Voilà! Un estilo rústico instantáneo.

2. Una ventana al mar en tu mesa

Centros de mesa con frascos de vidrio rellenos de arena, conchas y cristales de mar turquesa.
La brisa marina, ahora en formato DIY.

¿Sueñas con la playa? Crea un mini océano en un frasco. Empieza con una capa de arena fina y añade una segunda capa de arena mezclada con cristales de mar de color turquesa.

Para un toque más auténtico, intercala pequeñas conchas marinas entre las capas. Si quieres usarlo como portavelas, asegúrate de que la vela quede bien asentada sobre la arena para mayor estabilidad.

Juega con diferentes alturas de relleno en cada frasco para crear un conjunto dinámico y visualmente interesante. ¡Es como tener un trocito de costa en casa!

3. Viste tus frascos con nudos boho-chic

Frascos de vidrio cubiertos con una red de macramé hecha a mano y decorados con flores secas.
Nudos que atrapan miradas y suspiros.

El macramé no es solo para tapices. Crea una funda de red para tus frascos con nudos básicos. Empieza atando varias cuerdas alrededor del cuello del frasco con un nudo de alondra.

Luego, simplemente haz nudos cuadrados alternando las cuerdas para formar un patrón de rombos. No necesitas ser una experta, ¡la clave está en la repetición!

Añade cuentas de madera o plumas al final de algunas cuerdas para un toque extra bohemio. Es el vestido de gala perfecto para unas pampas o unas rosas de tallo largo.

Si eres nueva en esto, prueba con nudos básicos para principiantes.

4. El poder del negro mate: elegancia pura

Fila de frascos de vidrio pintados en negro mate con calas blancas de tallo largo en su interior.
Menos es más, y mucho más chic.

Transforma frascos comunes en piezas de diseño minimalista. El secreto es usar pintura en spray con acabado tiza (*chalk paint*) o mate para un color profundo y sin reflejos.

Limpia bien los frascos con alcohol para eliminar cualquier grasa y aplica una capa fina de imprimación para vidrio. Esto garantiza que la pintura se adhiera perfectamente y no se pele.

Deja secar por completo y añade una o dos capas de pintura negra. El contraste con unas calas blancas es simplemente espectacular. Un look de estilo contemporáneo y elegante.

5. Fiebre del oro: un toque de Midas para tu mesa

Conjunto de frascos pintados de dorado y con purpurina, sobre una bandeja de mármol y oro.
El brillo que transforma cualquier rincón.

Dale a tus frascos un baño de glamour. Para un acabado dorado espejo, usa pintura en spray metálica de alta calidad. Aplica capas finas y uniformes para evitar goteos.

¿Quieres añadir un extra de brillo? Cubre la mitad inferior del frasco con pegamento de decoupage (Mod Podge) y espolvorea purpurina dorada generosamente. Retira el exceso y sella con otra capa de pegamento.

Agrupa frascos de diferentes tamaños sobre una bandeja dorada para multiplicar el efecto. Ideal para fiestas o para añadir elementos metálicos dorados a tu decoración.

6. Tesoros de otoño en un frasco de cristal

Frascos de vidrio llenos de bellotas y mini calabazas, decorados con lazos a cuadros otoñales.
El otoño, embotellado y listo para decorar.

Celebra la llegada del otoño encapsulando sus colores y texturas. Rellena los frascos con bellotas, mini calabazas o avellanas. ¡La naturaleza te da los materiales!

Ata un lazo a cuadros en tonos naranjas y marrones alrededor del borde para un toque acogedor y de temporada.

El detalle final: pega una hoja de arce seca en el nudo del lazo. Un proyecto sencillo que evoca toda la calidez de las tardes de otoño.

7. Nieve mágica y luz de invierno

Frascos de vidrio con nieve artificial, luces LED y ramas de pino, creando un ambiente invernal.
Luz de invierno que calienta el corazón.

Crea un paisaje invernal en miniatura. Rellena la base de los frascos con sal gruesa o nieve artificial para simular un manto nevado.

Introduce una guirnalda de luces LED a pilas en cada frasco, ocultando la caja de las pilas bajo la «nieve». El efecto es pura magia cuando se encienden.

Decora el exterior con pegatinas de copos de nieve o un toque de pegamento con purpurina plateada. Completa el look con unas ramitas de pino y bayas rojas. Ideal para crear centros de mesa con pinas nevadas.

8. Frescura cítrica para tus tardes de verano

Frascos con agua, rodajas de limón, lima y romero, con una vela flotante en la superficie.
El aroma del verano, fresco y funcional.

Estos centros de mesa no solo decoran, ¡también ahuyentan a los mosquitos! Llena los frascos con agua y añade rodajas de limón y lima.

Introduce una ramita de romero fresco para un aroma increíble y un toque verde vibrante. El romero es un repelente natural.

Coloca una pequeña vela flotante en la superficie. El calor de la vela activará los aceites esenciales de los cítricos y la hierba, creando una atmósfera fresca y perfumada. Perfecto para decorar mesas veraniegas.

9. Encanto romántico con un toque de encaje

Frascos de vidrio decorados con bandas de encaje y lazos de raso rosa, llenos de peonías.
Romanticismo que puedes hacer tú misma.

Un look delicado y vintage en dos simples pasos. Envuelve tus frascos con cintas de encaje anchas. Puedes encontrarlas en cualquier mercería.

Fija el encaje con una gota de pegamento transparente o silicona caliente en la parte trasera. Para un acabado más romántico, en lugar de pegamento, ata un lazo de raso fino en un tono pastel sobre el encaje.

Combina peonías y paniculata para un arreglo floral que grita romanticismo. Es una idea genial para mesas románticas y bodas.

10. Tu propio jardín en un frasco de cristal

Terrarios en grandes frascos de vidrio con capas de tierra, musgo y suculentas variadas.
Un micro-mundo verde para tu escritorio.

Crea un terrario, un ecosistema autosuficiente que requiere un mantenimiento mínimo. Empieza con una capa de grava para el drenaje, seguida de carbón activado para mantener la frescura.

Añade una capa generosa de tierra para suculentas y luego planta tus variedades favoritas. Usa pinzas largas para colocarlas con precisión, sobre todo en frascos de boca estrecha.

Decora la superficie con musgo o pequeñas piedras. Riégalo ligeramente y ¡listo! Un pedacito de naturaleza y verdor en tu hogar.

11. Noches árabes con luz de vela

Frascos de vidrio pintados a mano con diseños de estilo marroquí, iluminados con velas desde dentro.
La magia de mil y una noches, en tu mesa.

Transforma frascos simples en exóticos farolillos. Utiliza pintura para vidrio en relieve (disponible en tubos con aplicador fino) para dibujar patrones de inspiración marroquí, como arcos y filigranas.

Una vez seco el contorno, rellena los espacios con laca vitral de colores vibrantes como azul, rojo y turquesa. El truco es aplicar el color con un pincel pequeño, dejando que se asiente de forma pareja.

Coloca una vela de té en el interior y observa cómo la luz baila a través de los colores, proyectando sombras mágicas. Un detalle que evoca el misterio del estilo árabe.

12. Bloques de color para una mesa moderna

Frascos cuadrados pintados con bloques de color en turquesa, amarillo y gris oscuro.
Geometría y color para un estilo audaz.

¿Buscas un centro de mesa con impacto visual? Prueba la técnica del *color blocking*. Usa cinta de carrocero para delimitar secciones geométricas en tus frascos.

Pinta cada sección con pintura acrílica de un color diferente. Para un look contemporáneo, combina tonos vibrantes como el turquesa y el amarillo mostaza con un neutro como el gris oscuro.

Retira la cinta con cuidado antes de que la pintura se seque por completo para obtener líneas perfectamente nítidas. Esta técnica es ideal para añadir colores vibrantes a tu espacio.

13. Un cielo estrellado dentro de un frasco

Varios frascos de vidrio de diferentes tamaños llenos de guirnaldas de luces LED cálidas encendidas.
Atrapa la magia en un frasco. Literalmente.

Esta es posiblemente la idea más fácil y con mayor impacto. Solo necesitas frascos de vidrio limpios y guirnaldas de luces LED de alambre de cobre (también conocidas como ‘luces de hadas’).

Simplemente, introduce con cuidado la guirnalda de luces dentro de cada frasco, distribuyéndola para que ocupe todo el espacio. ¡No hay reglas! Cuanto más aleatorio, más orgánico se verá.

Agrupa varios frascos de diferentes tamaños sobre una bandeja para crear un punto focal luminoso y acogedor. Perfectas para decorar con guirnaldas de luces.

14. Mini huerto de aromáticas para tu cocina

Frascos con etiquetas de pizarra plantados con hierbas aromáticas, organizados en una caja de madera.
Aromas frescos siempre a mano.

Lleva el huerto a tu encimera. Pinta la parte inferior de los frascos con pintura de pizarra. Así podrás escribir el nombre de cada hierba con tiza.

Asegúrate de colocar una capa de pequeñas piedras o grava en el fondo de cada frasco antes de añadir la tierra. Esto es crucial para el drenaje y evitar que las raíces se pudran.

Planta tus hierbas aromáticas favoritas (albahaca, romero, menta) y colócalas en una caja de madera para un look de mercado rústico y organizado. Un toque de estilo farmhouse para tu cocina.

15. Lluvia de flores sobre tu comedor

Pequeños frascos de vidrio con flores cuelgan a diferentes alturas sobre una mesa de comedor de madera.
Flores que flotan, magia que se siente.

Crea una instalación floral aérea que dejará a todos boquiabiertos. Cuelga varios frascos pequeños a diferentes alturas desde una viga de madera o el techo.

Usa hilo de pescar transparente o cuerda fina para un efecto flotante. Asegúrate de hacer un nudo fuerte y seguro alrededor del cuello de cada frasco.

Llena cada frasco con un poco de agua y una o dos flores de tallo corto. La clave está en la simplicidad y en el movimiento que crea el conjunto. Una forma de transformar tu sala con plantas colgantes.

16. El truco del degradado de color

Collage que muestra el proceso de pintar frascos con spray turquesa y rellenarlos con arena.
Color que se desvanece, estilo que permanece.

Logra un efecto de vidrio coloreado súper profesional con pintura en spray para cristales (translúcida). Protege tu superficie de trabajo, ¡este paso puede ser un lío!

Para el degradado, sostén el frasco boca abajo y aplica una capa ligera de pintura en la base. A medida que subes, aleja el spray para que el color se difumine.

Rellena con arena blanca o de colores para un look playero o úsalos como portavelas. La luz de la vela brillará a través del color de una forma preciosa.

17. Palabras con encanto y aroma a lavanda

Frascos cubiertos con páginas de libros viejos y llenos de lavanda seca sobre un escritorio de madera.
Donde las historias y las flores se encuentran.

Dale un toque literario a tu decoración. Cubre los frascos con páginas de libros antiguos usando pegamento de decoupage. Aplica una capa de pegamento al frasco, coloca el papel y alisa bien. Luego, sella con otra capa por encima.

Para un look envejecido, puedes teñir ligeramente las páginas con una bolsita de té húmeda antes de pegarlas.

Ata una cuerda negra fina alrededor del borde y llénalos con ramitas de lavanda seca. El contraste del morado con el papel amarillento es pura poesía visual. Ideal para crear con palabras.

18. Infusión aromática para un ambiente acogedor

Dos frascos de vidrio llenos de agua con rodajas de naranja, canela en rama y anís estrellado.
El perfume del hogar, hecho por ti.

Crea un ambientador natural que además decora. Llena los frascos con agua y añade rodajas de naranja, ramas de canela y anís estrellado.

Para potenciar el aroma, puedes calentar la mezcla a fuego lento en una olla y luego verterla en los frascos mientras aún está caliente. El calor liberará los aceites esenciales y perfumará toda la estancia.

A medida que el aroma se desvanezca, simplemente rellena con más agua caliente. Una idea perfecta para dar la bienvenida a casa en los meses más fríos y crear propuestas acogedoras.

19. Mosaicos de luz y color

Frascos decorados con un mosaico de cristales de colores, iluminados desde dentro por velas.
Una explosión de color en cada reflejo.

Convierte tus frascos en vibrantes vidrieras con trocitos de cristal de colores o gemas acrílicas planas. Pega las piezas una a una sobre el frasco usando un pegamento fuerte y transparente para vidrio.

No te preocupes por que quede perfecto; la belleza de este diseño está en su irregularidad artesanal. Deja pequeños espacios entre las piezas.

Una vez seco, puedes rellenar las juntas con lechada negra o blanca para un acabado de mosaico auténtico, o simplemente dejarlos así. Al poner una vela dentro, la luz se fragmentará en un espectáculo de colores.

20. Tus recuerdos, enmarcados en cristal

Frascos de vidrio con fotografías en blanco y negro curvadas en su interior, creando un efecto de marco.
Captura momentos, decora con emociones.

Crea centros de mesa personalizados y llenos de significado. Imprime tus fotos favoritas en blanco y negro para un toque atemporal y elegante.

El truco está en usar papel fotográfico o cartulina fina para que la imagen se mantenga curvada dentro del frasco sin arrugarse. Simplemente enrolla la foto y colócala en el interior, dejando que se expanda y se ajuste a la pared del frasco.

Agrupa frascos con fotos de diferentes momentos para contar una historia en tu mesa. Una idea genial para aniversarios o cumpleaños.

21. Herbario luminoso: flores prensadas y luz de vela

Frascos de vidrio decorados con flores prensadas de colores, con una vela encendida en su interior.
La naturaleza capturada bajo una luz suave.

Consigue un look etéreo y botánico con flores prensadas. Aplica una capa fina de pegamento de decoupage sobre el frasco y coloca con cuidado las flores y hojas secas usando unas pinzas.

Una vez que estés contenta con el diseño, aplica otra capa de pegamento por encima para sellar y proteger las flores. Esto también le dará al frasco un acabado esmerilado muy bonito.

Puedes verter cera directamente en el frasco para crear una vela o simplemente colocar una vela de té dentro. La luz resaltará la delicadeza de los pétalos. Perfecto para hacer cuadros botánicos DIY… ¡o frascos!

22. Nudos marineros para un estilo costero

Portavelas hechos con frascos de vidrio cubiertos con una red de cuerda y rellenos de arena.
El encanto del mar, nudo a nudo.

Añade textura y un aire náutico a tus portavelas. Crea una red de macramé con cuerda de yute directamente sobre el frasco. Es más fácil de lo que parece: solo necesitas dominar el nudo cuadrado.

Empieza atando varias cuerdas en la boca del frasco y ve tejiendo filas de nudos hasta cubrir la superficie que desees.

Rellena la base con arena de playa y coloca una vela gruesa en el centro. La combinación de la cuerda, la arena y la luz de la vela te transportará directamente a una casa junto al mar.

23. Geometría chic en azul y cobre

Frascos pintados de blanco y azul con patrones geométricos delineados en color cobre.
Líneas que definen, colores que enamoran.

Combina patrones geométricos para un look moderno y sofisticado. Pinta los frascos con una base de color blanco o azul marino usando pintura acrílica.

Usa cinta adhesiva fina (washi tape) para crear diseños de chevron, triángulos o líneas. Presiona bien los bordes de la cinta para que la pintura no se filtre.

Pinta sobre la cinta con el color de contraste. Para un toque de lujo, usa un rotulador permanente o pintura de color cobre para delinear los patrones. La combinación de azul marino, blanco y cobre es infalible.

24. Glamour de fiesta en blanco, negro y plata

Botellas de vino pintadas de negro y cubiertas de purpurina plateada, usadas como jarrones para plumas.
Una fiesta de brillos en tu mesa.

Eleva botellas de vino vacías a otro nivel. Pinta algunas de negro brillante y otras cúbrelas completamente con purpurina plateada para un contraste deslumbrante.

Para el efecto purpurina total: aplica una capa de pegamento en spray sobre la botella y hazla rodar sobre un plato lleno de glitter. Sella con otra capa de pegamento en spray para que no se caiga.

Úsalas como jarrones para plumas negras y ramas secas pintadas de plata. Un centro de mesa dramático y perfecto para una fiesta de Fin de Año o un evento elegante, como una celebración con plumas.

25. La delicadeza de la primavera en una rama

Dos frascos de vidrio transparentes con ramas de cerezo en flor en su interior sobre una mesa blanca.
Menos flores, más impacto. Pura poesía.

A veces, la belleza está en la más absoluta simplicidad. No necesitas un ramo exuberante para crear un centro de mesa impactante.

Elige frascos de vidrio transparentes y sencillos, sin ninguna decoración. La idea es que el frasco desaparezca y ceda todo el protagonismo a las flores.

Coloca una o dos ramas de cerezo en flor en cada frasco. La estructura delicada y minimalista de las ramas crea un efecto escultural y muy elegante, ideal para dar la bienvenida a la primavera.

26. Un toque de color pastel con pintura a la tiza

Frascos pintados en tonos pastel de azul y lavanda con pintura a la tiza y etiquetas de pizarra.
Dulces colores para un estilo encantador.

Consigue un acabado mate y aterciopelado con pintura a la tiza (*chalk paint*). Este tipo de pintura se adhiere al vidrio sin necesidad de imprimación, ¡un plus para las impacientes!

Pinta los frascos en tonos pastel como lavanda, azul bebé o menta. Para un look ligeramente desgastado o *shabby chic*, lija suavemente los bordes y las letras en relieve del frasco una vez que la pintura esté seca.

Añade una pequeña etiqueta de pizarra para escribir nombres o mensajes. Perfectos para un bautizo, un baby shower o simplemente para alegrar tu cocina.

27. Elegancia grabada con efecto esmerilado

Manos aplicando una plantilla con diseño floral a un frasco de vidrio para crear un efecto grabado.
El detalle grabado que lo cambia todo.

Crea un diseño grabado en vidrio sin herramientas complicadas. Solo necesitas plantillas adhesivas con el diseño que te guste (floral, geométrico…) y crema para grabar vidrio.

Pega bien la plantilla al frasco, asegurándote de que no haya burbujas. Aplica una capa gruesa de crema para grabar sobre las áreas abiertas de la plantilla.

Deja actuar el tiempo que indique el fabricante (normalmente unos minutos), luego retira la crema con agua y quita la plantilla. ¡Magia! Tendrás un diseño permanente con un elegante acabado esmerilado. Ideal para crear portavelas para fiestas.

28. Explosión de alegría: frascos de golosinas

Varios frascos de vidrio llenos de capas de golosinas de colores vivos para una fiesta de cumpleaños.
La decoración más dulce y divertida.

Transforma tu mesa en la más dulce de las celebraciones. Elige frascos de boticario o de conserva de diferentes formas y tamaños para un efecto más dinámico.

Rellénalos con capas de golosinas de colores. El truco visual está en coordinar las paletas de colores o crear un arcoíris vibrante. Piensa en gominolas, caramelos y grageas.

Ata lazos de colores vivos alrededor de los frascos para un toque final festivo. Un centro de mesa que también sirve de postre, perfecto para un cumpleaños chic.

29. El truco del falso mercurio para un look vintage

Mano rociando pintura efecto espejo en un frasco para crear un acabado de vidrio de mercurio.
Un viaje al pasado con un simple spray.

Consigue el aspecto del vidrio de mercurio antiguo con un truco increíblemente fácil. Necesitas pintura en spray efecto espejo y un pulverizador con una mezcla de agua y vinagre (a partes iguales).

Rocía ligeramente el interior del frasco con la mezcla de agua y vinagre, creando pequeñas gotitas. Inmediatamente después, aplica una capa de pintura efecto espejo en el interior.

El agua evitará que la pintura se adhiera en algunas zonas, creando ese característico acabado moteado y envejecido. Coloca una vela dentro para un brillo cálido y misterioso, una idea perfecta para tus portavelas DIY.

30. Abrigo de lana para tus velas de invierno

Frascos de vidrio cubiertos con fundas de lana tejida en tonos grises y crema, iluminados por velas.
El Hygge hecho centro de mesa.

Viste tus frascos para el frío con acogedoras fundas de punto. Si sabes tejer, puedes crear pequeñas fundas a medida. Si no, ¡hay un atajo!

Reutiliza las mangas de un jersey de lana viejo que ya no uses. Simplemente corta una sección de la manga, deslízala sobre el frasco y haz un dobladillo en los bordes con unas puntadas o pegamento textil.

La luz de la vela se filtrará a través de los puntos de la lana, creando una atmósfera increíblemente cálida y hogareña. Ideal para una decoración invernal.

31. Un acuario en miniatura (¡sin peces!)

Frascos de vidrio que simulan un fondo marino con arena, plantas acuáticas y resina azul.
Sumérgete en este proyecto DIY.

Crea un paisaje submarino mágico y duradero. Empieza con una base de arena y pequeñas conchas en el fondo del frasco.

Añade pequeñas plantas de acuario artificiales. Luego, prepara resina epoxi transparente siguiendo las instrucciones del fabricante y añade una o dos gotas de colorante azul para darle el tono del agua.

Vierte la resina con cuidado en el frasco y deja que se cure por completo. El resultado es un océano encapsulado, un centro de mesa que será tema de conversación.

32. El toque místico de las geodas

Frascos de vidrio decorados con láminas de ágata azul con bordes dorados, conteniendo ramas secas.
Cristales que elevan tu decoración.

Añade una dosis de energía y sofisticación a frascos simples. Elige láminas de ágata o geodas que te gusten por su color y patrón.

Para un toque extra de glamour, pinta los bordes de la geoda con un rotulador permanente dorado o pintura dorada líquida.

Pega la geoda en la parte frontal del frasco con un adhesivo extrafuerte para vidrio. Úsalos como jarrones para ramas secas y retorcidas, que complementan la forma orgánica de la piedra.

33. Melodías de luz para una cena especial

Portavelas hechos con frascos de vidrio y partituras de música en su interior, iluminados por velas.
La banda sonora de una noche mágica.

Un centro de mesa perfecto para amantes de la música. Imprime o fotocopia tus partituras favoritas en un papel con un gramaje ligero.

Enrolla el papel y colócalo dentro del frasco, pegado a la pared interior. Asegúrate de que el papel no toque la llama de la vela por seguridad.

Ata una cuerda dorada o un lazo fino alrededor del borde para un acabado elegante. Coloca una vela de té en el centro y deja que la luz ilumine suavemente las notas musicales.

34. Capas de especias para un festín visual

Frascos de vidrio con capas de especias de colores como anís, pimienta rosa y cardamomo.
El aroma de las especias, hecho arte.

Crea un centro de mesa que es un deleite para la vista y el olfato. Rellena los frascos creando capas de diferentes especias, jugando con sus colores y texturas.

Prueba con anís estrellado, granos de café, pimienta rosa, cardamomo o clavos de olor. Usa un embudo para crear capas limpias y definidas.

Tapa los frascos y decóralos con una cuerda de yute. Son perfectos para decorar la cocina en Navidad o para regalar como un detalle original y aromático. ¡Una decoración llena de sabor!

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