33 Jardines acogedores bajo pérgolas cubiertas de enredaderas

Tres jardines acogedores con pérgolas cubiertas de enredaderas floridas y asientos cómodos, ideales para relajarse

¡Hola! ¿Lista para darle un giro de 180 grados a tu jardín o terraza? Hoy nos olvidamos de las soluciones aburridas y nos lanzamos a crear un rincón verdaderamente mágico: tu propia pérgola.

Piensa en ella como el corazón de tu espacio exterior, ese refugio donde el tiempo pasa más despacio, las conversaciones fluyen y las siestas son épicas. Y no, no necesitas ser una experta en bricolaje, ¡te lo prometo!

He reunido 33 ideas espectaculares, desde un oasis bohemio que te transporta a Marrakech hasta un cine de verano para noches de película bajo las estrellas. Cada una está pensada para que puedas decir: «¡Esto lo puedo hacer yo!».

Así que coge tus herramientas, ponte cómoda y prepárate para soñar. Vamos a construir mucho más que una estructura: vamos a crear tu nuevo lugar feliz al aire libre.

1. Cenas Doradas Bajo un Techo de Uvas

Pérgola de madera rústica con parra y mesa de comedor al atardecer.
Tu propio rincón de la Toscana, ¡justo en el patio!

Imagina esas cenas de verano que se alargan hasta el anochecer. Puedes crear este ambiente rústico y cálido con una pérgola de madera de pino tratada. Para ese look envejecido, lija suavemente algunas zonas después de aplicar un lasur oscuro.

La clave es plantar una parra (Vitis vinifera). Guía sus sarmientos jóvenes por los postes y sobre las vigas; en un par de temporadas, tendrás un techo de hojas que da una sombra moteada preciosa.

Rodea el espacio con grandes macetas de terracota. Planta en ellas margaritas, lavanda y menta. No solo añaden color, sino que su aroma perfumará tus noches al aire libre.

2. Fuego y Estrellas: Minimalismo Bajo Acero Negro

Patio moderno con pérgola de metal negro, fogón central y sofá esquinero gris.
Noches de diseño, conversaciones y el crepitar del fuego.

Si lo tuyo son las líneas puras, una pérgola de metal negro es tu aliada. El contraste entre la estructura oscura, el gris del mobiliario y el verde intenso de las plantas es pura sofisticación.

El fogón central es el corazón del espacio. Puedes hacer uno tú misma con un cajón de acero corten, que adquiere una pátina oxidada preciosa. Rellena la base con grava volcánica para un buen drenaje.

Para la iluminación, instala focos LED de luz cálida entre la grava, apuntando hacia las matas de gramíneas (como la Festuca glauca). Crean un efecto dramático y acogedor cuando cae el sol.

3. Tu Oasis Bohemio: Explosión de Color y Texturas

Rincón bohemio bajo una pérgola de bambú con buganvillas, alfombras y pufs coloridos.
Siesta, té y un buen libro. ¿Qué más se puede pedir?

¡Aquí se viene a jugar! Transforma tu pérgola en un refugio bohemio lleno de vida. Para el techo, usa cañas de bambú atadas sobre las vigas. Filtran la luz de una forma mágica y son muy económicas.

La buganvilla es la reina indiscutible de este look. Dale mucho sol y poco riego para que te regale esa cascada de flores fucsias. Combínala con lámparas de metal y mosaicos artesanales y guirnaldas de bombillas grandes.

El secreto está en las capas: superpón alfombras de exterior, llena el suelo de pufs de cuero y cojines con estampados étnicos. Y por supuesto, una silla colgante para la siesta perfecta.

4. Un Paseo por el Jardín Secreto de las Rosas

Camino de jardín bajo un túnel de pérgolas blancas cubiertas de rosales rosados.
Cada paso es un suspiro en este túnel de flores.

Crea un pasillo de ensueño con varias pérgolas tipo arco, pintadas de un blanco luminoso. Es un proyecto perfecto para un fin de semana que transformará por completo tu jardín.

Elige rosales trepadores de floración repetida, como el ‘Pierre de Ronsard’. Plántalos en la base de cada poste y ve guiando sus ramas por la estructura. Un truco: inclina las ramas principales en horizontal para estimular la aparición de más flores.

Flanquea el camino con lavanda o salvia. Su color violeta contrasta de maravilla con el rosa pálido de las rosas y, además, ¡su perfume es un regalo para los sentidos!

Cubre el suelo con grava fina para conseguir ese crujido tan característico al caminar. Define los bordes con ladrillos viejos para un acabado pulcro y rústico.

5. Sombra Violeta: el Encanto de una Tarde Mediterránea

Patio mediterráneo con pérgola de madera cubierta de glicinias y banco de obra blanco.
El verano eterno vive en este rincón de inspiración griega.

¿Sueñas con las islas griegas? Tráelas a tu terraza. La base es un banco de obra en forma de L, que puedes construir con bloques de hormigón y luego encalar. Cúbrelo con colchonetas y cojines en un intenso azul mar.

La protagonista absoluta es la glicinia (Wisteria). Necesita una pérgola muy resistente porque sus troncos se vuelven leñosos y pesados. Dale mucho sol y poda después de la floración para mantenerla a raya y asegurar una cascada de flores el año siguiente.

Completa el look con grandes macetones de barro con geranios rojos y un suelo de baldosas de terracota. Es la combinación de colores que te transporta directamente al Mediterráneo.

6. Calma Zen: Tu Propio Pabellón de Meditación

Pérgola japonesa de madera negra junto a un estanque con peces koi y jardín de musgo.
Un respiro para el alma, rodeado de agua y silencio.

Este es tu santuario para desconectar. Construye una pérgola cúbica con madera de pino tratada y tíñela de negro. La técnica japonesa Shou Sugi Ban (madera quemada) no solo le da ese color, sino que la protege de forma natural.

Añade celosías de listones finos en algunos lados para crear intimidad sin sentirte encerrada. La plataforma de madera sobre un pequeño estanque es el toque maestro. El sonido del agua es increíblemente relajante.

No necesitas muebles. Unos simples cojines tipo zafu sobre la tarima son suficientes. Rodéalo todo de musgo, rocas y un pequeño arce japonés para completar tu rincón zen japonés.

7. Hygge al Aire Libre: Confort Nórdico en Tu Terraza

Terraza de estilo escandinavo con pérgola de madera clara y sofá con manta de punto.
El minimalismo nunca fue tan acogedor. ¡Pura calma nórdica!

El estilo escandinavo también es para el exterior. Apuesta por una pérgola de madera clara, como el abeto o el pino, con un tratamiento de lasur transparente para protegerla sin alterar su color natural.

El mobiliario debe ser de líneas sencillas y funcionales. La clave está en los textiles: vístelo con cojines XL y mantas de lana suave de punto grueso en tonos neutros como el beige, el gris claro o el crudo.

Añade un gran portavelas de cristal en la mesa de centro para crear esa atmósfera ‘hygge’ tan especial. Para las plantas, elige trepadoras de hoja pequeña y crecimiento delicado, como algunas variedades de clemátide.

8. Cocina Bajo las Estrellas (y las Guirnaldas)

Cocina exterior con barbacoa bajo una pérgola de metal con enredaderas y luces colgantes.
El chef eres tú, y el restaurante tiene el mejor techo.

Convierte tu pérgola en el mejor restaurante de la ciudad: ¡el tuyo! Para una zona de barbacoa, es mejor una estructura metálica por su resistencia al calor y durabilidad.

Una encimera de hormigón pulido es una opción moderna, resistente y fácil de limpiar. Puedes hacerla a medida con un encofrado de madera. ¡Un proyecto DIY ambicioso pero espectacular!

Cubre la pérgola con una enredadera de maracuyá. Crece rápido, sus flores son exóticas y, con suerte, ¡tendrás fruta para los postres! Y, por supuesto, no pueden faltar las guirnaldas de luces tipo Edison para esas cenas inolvidables.

9. Tu Refugio Secreto en el Corazón del Bosque

Rincón de lectura con un sillón bajo una pérgola rústica en un jardín frondoso.
Donde el tiempo se detiene y solo se oyen los pájaros.

Crea un rincón que parezca que siempre ha estado ahí. Utiliza troncos o ramas gruesas sin tratar para construir la estructura de la pérgola. La imperfección es parte de su encanto.

Deja que la naturaleza tome el control. Planta hiedra, madreselva o clemátide y permite que cubran por completo la madera. El objetivo es que la estructura se funda con el jardín.

Para el mobiliario, menos es más. Un sillón de mimbre resistente a la intemperie, con un cojín cómodo, es todo lo que necesitas para tu rincón de lectura. El suelo, simplemente el sendero de tierra o unas pocas losas de piedra irregulares.

10. Cabana Chic: Lujo y Privacidad Junto a la Piscina

Pérgola blanca estilo cabaña junto a una piscina, con cortinas blancas y tumbonas azules.
Tu propio club de playa privado. ¡Solo falta el cóctel!

Siéntete como en un resort de cinco estrellas con una pérgola-cabaña. Pinta una estructura de madera robusta en color blanco para un look fresco y luminoso.

El truco para el toque de lujo son las cortinas. Instala simples barras de cortina de exterior y cuelga telas vaporosas y resistentes al sol, como el poliéster o las lonetas acrílicas. Unos lazos para recogerlas durante el día completan el look.

Combínalo con tumbonas de líneas modernas y cojines en un azul náutico intenso. El contraste con el blanco es un clásico que evoca inmediatamente vacaciones y mar.

11. El Taller del Jardinero: Verde, Práctico y con Sombra

Pérgola de madera con techo transparente sobre un banco de trabajo para jardinería.
Tu centro de operaciones para crear magia verde.

Toda jardinera apasionada necesita su centro de operaciones. Una pérgola adosada a la pared es el lugar perfecto para tu mesa de trabajo, protegiéndote del sol mientras trasplantas y siembras.

Cubre el techo con planchas de policarbonato transparente. Así estarás a salvo de un chaparrón inesperado sin perder ni una gota de luz natural, ¡esencial para tus semilleros!

Construye un banco de trabajo a medida con madera de palets. Añade estantes a diferentes alturas para tener a mano macetas, sustrato y herramientas. ¡Será tu rincón favorito del jardín!

12. Un Túnel de Ensueño Iluminado por Luciérnagas

Túnel de pérgola de metal arqueado con hortensias iluminado por focos por la noche.
Un paseo nocturno que te transporta a un cuento de hadas.

Este pasillo mágico es más fácil de crear de lo que parece. Solo necesitas una serie de arcos de metal para jardín, que puedes comprar en kits, y colocarlos uno tras otro.

Planta hortensias trepadoras o jazmín estrellado en la base de cada arco. En poco tiempo, se cubrirán de flores y crearán un túnel frondoso y perfumado.

El secreto para la magia nocturna está en la iluminación. Coloca pequeños focos solares entre las plantas, apuntando hacia arriba. Al anochecer, se encenderán solos, iluminando las flores desde abajo y creando un ambiente de cuento de hadas.

13. Escapada a la Jungla sin Salir de Casa

Rincón selvático bajo una pérgola negra, con un sofá de estampado de hojas tropicales.
¡Bienvenida a tu jungla personal! Cuidado con los monos.

Para un look exuberante y selvático, pinta tu pérgola de madera en un color oscuro, como negro o verde botella. Así, la estructura casi desaparece y cede todo el protagonismo a las plantas.

¡Piensa en grande! Rodéate de plantas de hojas espectaculares como monsteras, alocasias o helechos arborescentes, tanto en el suelo como en macetas. Crea una sensación de densidad y frondosidad.

El sofá es la pieza central. Atrévete con una tapicería de exterior con un audaz estampado de hojas de palmera o monstera. Es el detalle que completa esta decoración tropical.

14. Fuego de Otoño: la Pérgola se Viste de Rojo

Pérgola de madera con enredaderas de hojas rojas otoñales sobre un fogón de piedra.
El espectáculo del otoño, en primera fila y con calorcito.

Celebra la belleza del otoño con una enredadera que ofrezca un espectáculo de color. La parra virgen o enredadera de Virginia (Parthenocissus quinquefolia) es perfecta para ello: crece rápido y en otoño sus hojas se tiñen de un rojo escarlata increíble.

Una pérgola de madera robusta, de vigas gruesas, es el soporte ideal para esta planta tan vigorosa. Combínala con un fogón de piedra rústico para crear el rincón perfecto donde disfrutar de las tardes frescas.

Un par de sillas Adirondack de madera completan este cuadro tan otoñal. Son cómodas, resistentes y su diseño es un clásico atemporal de los jardines.

15. Sol o Sombra, Tú Decides: la Magia del Toldo Retráctil

Patio moderno con pérgola de metal y toldo de lona retráctil en color crema.
El techo que aparece y desaparece a tu antojo. ¡Pura magia!

¿Quieres controlar la cantidad de sol que entra? Añade un toldo retráctil a tu pérgola. Es una solución versátil y elegante que te permite adaptar el espacio a cada momento del día.

Puedes comprar kits con rieles y poleas que se instalan fácilmente sobre las vigas. Para la tela, elige una lona náutica o de vela en un color claro, como el crudo o el arena. Es resistente, ligera y refleja el calor.

Esta opción es ideal para pérgolas con mobiliario moderno y minimalista, ya que añade una funcionalidad muy práctica sin romper la limpieza de las líneas.

16. El Columpio del Hada: Magia Rústica con Abedules

Pérgola DIY hecha con troncos de abedul, con un columpio blanco y flores trepadoras.
Un rincón para soñar despierta, meciéndote entre flores.

Este proyecto DIY parece sacado de un cuento. Reúne troncos de abedul (su corteza blanca es inconfundible y preciosa) para construir la estructura. Asegura las uniones con tornillos largos y luego cúbrelas con cuerda de yute para un acabado rústico.

Cuelga un columpio de madera pintado de blanco. Es el elemento que invita a soñar y a relajarse. Asegúrate de que las cuerdas y los anclajes sean muy resistentes.

Planta guisantes de olor (Lathyrus odoratus) en la base. Son trepadoras anuales que crecerán rápido, llenando el aire con su dulce perfume y sus delicadas flores.

17. Diseño Desértico: Sombras Marcadas y Fucsia Eléctrico

Patio desértico con pérgola de lamas metálicas, buganvillas fucsias y cactus.
El desierto nunca fue tan chic. Sombras, color y carácter.

Crea un look contemporáneo y audaz inspirado en el desierto. Una pérgola de lamas de aluminio o acero, separadas entre sí, proyectará unas sombras geométricas fascinantes que cambian a lo largo del día.

El color lo pone una buganvilla bien podada en forma de arbolito. Su fucsia intenso es el contrapunto perfecto a los tonos tierra y la luz brillante.

Utiliza acero corten para los maceteros. Su acabado oxidado natural combina a la perfección con cactus y suculentas. Un suelo de grava clara y grandes losas de hormigón remata este estilo desértico.

18. Un Huerto en las Alturas: Cosecha Urbana con Vistas

Azotea con pérgola de metal, jardineras de madera y vistas a la ciudad.
Tu oasis comestible sobre el asfalto. ¡La ciudad a tus pies!

¡Sí, se puede tener un huerto en una azotea! Una pérgola no solo te dará una sombra muy necesaria, sino que servirá de soporte para tus plantas trepadoras comestibles.

Opta por una estructura ligera de aluminio para no sobrecargar el edificio. Intégrala con jardineras elevadas de madera, que son más cómodas para trabajar y aseguran un buen drenaje.

Prueba a plantar judías trepadoras, pepinos o incluso una parra. No solo cosecharás tus propios alimentos, sino que crearás un oasis de naturaleza urbana que te aísla del ruido y el calor de la ciudad.

19. La Terraza Toscana: Columnas de Piedra y Vistas Infinitas

Terraza estilo toscano con pérgola de columnas de piedra y vistas a un paisaje rural.
Un café aquí y te sentirás en una villa italiana.

Para un look clásico y atemporal, nada como la combinación de piedra y madera. Aunque las columnas de piedra maciza son una obra mayor, puedes imitar su efecto con revestimientos de piedra artificial sobre una estructura más sencilla.

Combina las columnas con vigas de madera de sección gruesa, a las que puedes dar un aspecto envejecido con betún de Judea. Deja que una glicinia o una buganvilla trepe por ellas de forma natural.

El mobiliario de hierro forjado, ligero y resistente, es el complemento ideal. Elige una mesa y sillas de diseño clásico para completar tu rincón con vistas a la campiña (o a tu jardín).

20. Santuario de Silencio: Tu Espacio Zen Personal

Pérgola de madera negra como espacio de meditación con un cuenco tibetano.
Inspira, expira. Tu rincón para desconectar del mundo.

A veces, todo lo que necesitas es un pequeño rincón para ti. Una pérgola simple, pintada de negro, puede enmarcar y delimitar tu espacio sagrado de meditación o yoga.

El suelo de tarima de madera invita a caminar descalza, conectando con el momento. Elige maderas tratadas para exterior como el pino o maderas tropicales como la teca.

No lo satures. Unos cojines de lino, un cuenco tibetano o unas piedras apiladas son suficientes. El verdadero lujo es el silencio y la privacidad que te proporcionan las enredaderas al crecer y cubrir la estructura.

21. ¡Viva el Color! Una Pérgola que Desafía al Aburrimiento

Pérgola de madera pintada de azul vivo, con rosas amarillas y sillas de colores.
Un estallido de alegría que te saca una sonrisa cada día.

¿Quién dijo que las pérgolas tienen que ser de color madera o blanco? ¡Atrévete con un color vibrante! Lija bien la madera y aplica una imprimación antes de darle dos capas de un esmalte para exterior en tu color favorito, como este azul cobalto.

Juega con los contrastes. Si tu pérgola es azul, plántale rosales trepadores amarillos. Si es amarilla, prueba con una clemátide morada. ¡La teoría del color también funciona en el jardín!

Completa este estallido de alegría con sillas de metal de diferentes colores y una mesa con un tablero de mosaico. Puedes hacerlo tú misma pegando trozos de azulejos rotos sobre una superficie. ¡Divertido y único!

22. Magia Invernal: la Belleza Desnuda de tu Pérgola

Pérgola de metal en un jardín nevado, decorada con enredaderas secas y luces cálidas.
El jardín duerme, pero la magia sigue encendida.

Tu pérgola también es hermosa en invierno. Cuando las enredaderas pierden sus hojas, revelan una maraña de ramas y tallos que tiene un encanto gráfico y escultórico.

Resalta esa belleza entrelazando una guirnalda de luces LED de luz cálida por toda la estructura. Elige las que funcionan con energía solar para no tener que preocuparte de enchufes.

El resultado es especialmente mágico en un día de nieve, cuando la luz se refleja en el blanco y crea una atmósfera de cuento. Añade un pequeño abeto en una maceta para un toque extra de encanto invernal.

23. Reflejos en el Agua: Arquitectura y Naturaleza en Armonía

Gran pérgola de madera con múltiples pilares sobre un estanque con reflejos.
Donde la arquitectura del jardín se duplica en el agua.

Inspírate en los grandes jardines para tu propio espacio. Una pérgola construida junto a un estanque o una piscina duplica su impacto visual gracias a los reflejos en el agua.

La repetición de elementos, como estos robustos pilares de madera, crea una sensación de orden y perspectiva que resulta muy relajante. La estructura superior, con un enrejado doble, proporciona una sombra densa y un patrón de luz muy interesante.

Si no tienes un estanque, puedes conseguir un efecto similar colocando un gran espejo de exterior en una pared junto a la pérgola. ¡Reflejará la estructura y las plantas, haciendo que el espacio parezca más grande!

24. La Cabaña Mágica: una Pérgola para los Pequeños Aventureros

Zona de juegos infantil bajo una pérgola de madera con cojines de colores y césped artificial.
El escondite perfecto para tardes de juegos y risas.

Una pérgola es el marco perfecto para crear una zona de juegos al aire libre. La sombra que proporciona es ideal para que los niños jueguen protegidos del sol.

Cubre el suelo con césped artificial de buena calidad. Es suave, siempre está verde y se limpia fácilmente. ¡Adiós a las manchas de barro en la ropa!

Llena el espacio con cojines mullidos y coloridos de exterior, una alfombra lavable y sus juguetes favoritos. Un detalle DIY genial es pintar un medidor de altura en uno de los postes para ver cómo crecen.

25. Refugio Playero: Sombra Rústica con Vistas al Mar

Pérgola rústica de troncos en la arena de la playa con dos sillas de lona.
Tu chiringuito privado. El sonido de las olas es la música.

Para conseguir este look de chiringuito auténtico, utiliza la madera más rústica que encuentres: postes de teléfono viejos, traviesas de tren recuperadas o simplemente troncos sin tratar.

El sol, el viento y el salitre harán el trabajo de envejecer la madera, dándole esa pátina grisácea tan bonita. No necesitas muebles sofisticados: un par de sillas de director de lona y madera son perfectas.

Como mesa, reutiliza un viejo brasero de metal o un simple barril. Decora el suelo de arena con una colección de conchas marinas y cantos rodados. Es la sencillez en su máxima expresión.

26. Elegancia Gótica: un Rincón Romántico y Misterioso

Pérgola de metal negro arqueada con glicinias moradas y un banco de piedra ornamentado.
Un secreto bien guardado en tu jardín, lleno de encanto.

Crea un rincón con un aire de jardín antiguo y secreto. Elige una pérgola de hierro forjado, preferiblemente con un diseño arqueado y detalles ornamentales. Píntala de negro o un verde muy oscuro para acentuar su silueta.

La glicinia es la compañera perfecta para este estilo. Sus racimos de flores moradas colgando crean una imagen dramática y romántica. Ten paciencia, tarda unos años en establecerse, pero la espera merece la pena.

Añade un banco de piedra o de hierro forjado para completar este rincón lleno de misterio y encanto de otra época. Rodéalo de plantas de follaje oscuro para potenciar la atmósfera.

27. Maxi Jardín en un Mini Patio: el Poder de la Verticalidad

Patio estrecho con pérgola de madera adosada, banco en L y un jardín vertical.
¿Poco espacio? ¡Sube por las paredes! Y verás qué bien.

¿Tu patio es pequeño y estrecho? ¡No hay problema! Una pérgola adosada a la pared, con solo dos postes, define un acogedor espacio de estar sin comerse metros visuales.

El gran truco aquí es el jardín vertical. Aprovecha la pared del fondo para instalar un sistema de macetas colgantes. Puedes comprar módulos específicos o fabricar uno con un palet.

Planta una mezcla de plantas de hoja verde y hierbas aromáticas como romero, albahaca y menta. Tendrás un muro verde, frondoso y, además, ¡tus aliños siempre a mano!

Un banco en forma de L hecho a medida es la solución perfecta para maximizar los asientos en espacios reducidos.

28. Cine de Verano: Tu Propia Sala Bajo las Estrellas

Cine al aire libre bajo una pérgola con pantalla de proyector, pufs y sofás.
Silencio, se rueda. La mejor película es esta noche.

Transforma tu pérgola en la sala de cine más increíble. Solo necesitas una pantalla enrollable para proyector, que puedes colgar de las vigas, y un proyector portátil.

Olvídate de las sillas rígidas. La clave para una sesión de cine perfecta es la comodidad. Extiende una gran alfombra de exterior y llénala de pufs, cojines de suelo y bean bags. ¡Querrás quedarte a vivir ahí!

Para el ambiente, nada como unas guirnaldas de luces cálidas enrolladas en los postes. Crean una luz suave que no molesta para ver la película. Solo te faltarán las palomitas.

29. Perspectiva Infinita: un Paseo por el Túnel Verde

Largo túnel de pérgola verde que enmarca un camino de grava hacia una estatua.
Un camino que invita a descubrir qué hay al final.

Juega con la perspectiva para hacer que tu jardín parezca más largo y misterioso. Crea un pasillo con una sucesión de pórticos de madera, pintados en un color que se integre con el paisaje, como este verde bosque.

El truco visual consiste en colocar un punto focal al final del túnel: una estatua, una fuente, un banco especial… Algo que invite a recorrer el camino para descubrirlo.

Delimita el sendero con setos bajos y bien recortados, como el boj. Esto refuerza las líneas de fuga y la sensación de profundidad. Es un diseño clásico de jardín que nunca pasa de moda.

30. El Rincón del Druida: Donde el Musgo Cuenta Historias

Pérgola rústica de troncos con bancos de piedra cubiertos de musgo y flores silvestres.
Un pedacito de bosque encantado solo para ti.

Consigue un look ancestral y mágico con madera nudosa y piedra. Construye una pérgola con troncos irregulares, como si la hubieras encontrado así en medio del bosque.

Para los asientos, usa bloques de piedra o de hormigón. Para fomentar que el musgo crezca sobre ellos, puedes pintarlos con una mezcla de yogur natural y musgo triturado. ¡Un truco de jardinero viejo!

Deja que la naturaleza siga su curso. Planta a los pies de la estructura pequeñas flores silvestres como violetas, prímulas o campanillas. El resultado es un espacio que parece sacado de una leyenda celta.

31. Lluvia o Sol, Siempre al Aire Libre: el Techo Transparente

Pérgola de madera con techo de policarbonato transparente y sofás de mimbre debajo.
Para que cuatro gotas no te arruinen el plan.

¿Te encanta estar fuera pero odias que un chaparrón te arruine los planes? La solución es cubrir tu pérgola con planchas de policarbonato ondulado o de metacrilato.

Este material protege de la lluvia y del exceso de sol (algunos tienen filtro UV), pero deja pasar la luz, por lo que no pierdes la sensación de estar al aire libre.

Es una opción relativamente económica y fácil de instalar sobre las vigas de una pérgola de madera. Te permitirá disfrutar de tu terraza o jardín muchos más días al año, ¡incluso en otoño!

32. Tu Estudio al Natural: Inspiración Bajo un Techo de Flores

Estudio de pintura al aire libre bajo una pérgola cubierta de flores, con un caballete.
El lienzo está en blanco, y el jardín te da los colores.

Si eres artista, sabes que no hay mejor luz que la natural. Convierte tu pérgola en un inspirador estudio al aire libre.

El techo de enredaderas, como estas clemátides, actúa como un difusor natural, creando una luz suave y homogénea, perfecta para pintar o dibujar sin sombras molestas.

Un suelo de losas de piedra te dará una base sólida y estable para colocar tu caballete y tu taburete. Rodéate de macetas con tus flores favoritas para tener un bodegón viviente siempre a tu disposición.

33. Doble Dosis de Sombra: Pérgolas a Dos Niveles

Casa moderna de dos plantas con pérgolas de metal cubiertas de enredaderas en ambos niveles.
Un diseño que crece hacia arriba, ¡llevando el jardín consigo!

Integra la pérgola en la propia arquitectura de tu casa para un diseño coherente y funcional. Aquí, una pérgola en la planta baja amplía el salón hacia el jardín, mientras que otra en el balcón superior crea una terraza íntima.

Utilizar el mismo material y color en ambas estructuras, en este caso metal oscuro, unifica visualmente la fachada y le da un aspecto muy contemporáneo.

La guinda del pastel es la enredadera que trepa por los postes, conectando verticalmente los dos niveles y envolviendo la casa en un abrazo verde.

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